El diálogo y el Consenso en tiempos de Dictadura
Diálogo, consenso, democracia, República son expresiones que pueden endulzar a cualquier ciudadano de buenas intenciones por eso se utilizan frecuentemente, para engañar al ciudadano desprevenido. Sino veamos algunas de las declaraciones de Balbín pronunciadas durante la dictadura: 
“Recibimos con satisfacción que las Fuerzas Armadas en el poder hayan ratificado su voluntad de arribar a un proceso democrático y republicano, que no hayan definido otros enemigos que los responsables de deshonestidades administrativas y de la quiebra moral y los que se han marginado voluntariamente del proceso, recurriendo a la subversión y al terrorismo, y que hayan reconocido la necesidad de los partidos políticos".
Cuando la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo le reprochó en 1977 su nulo compromiso para esclarecer el destino de los desaparecidos le contestó: "Usted ocúpese de los muertos, que a mí me duelen, pero yo me ocupo de los vivos para que no mueran".
En 1980, declaraba a un diario español: "Creo que no hay desaparecidos, creo que están muertos, aunque no he visto el certificado de defunción de ninguno".
Cuando en La Plata una patota del Regimiento Mecanizado 7 hizo desaparecer a los jóvenes dirigentes radicales Mario A
maya y Sergio Karacachoff y sus familias le pidieron ayuda, Ricardo Balbín miró para otro lado. Arturo Frondizi también apoyó a la Dictadura y Carlos Perette, ex vicepresidente de Arturo Illia, junto con un grupo de dirigentes radicales, se encontraban a almorzar una vez por mes con el General Suarez Mason.
Esta es una Declaración orgánica de la UCR de junio de 1977:
"El 24 de marzo de 1976 cayó un gobierno votado por 7.000.000 de argentinos. La ineptitud presidencial y la falta de respuestas estabilizadoras y legitimas por parte del entorno oficial, en medio de una realidad económica de improvisación inocultable y de una indisciplina social anarquizante, mas la presencia de organizaciones para la subversión y la violencia, que angustiaron al pueblo, abrieron el camino para que las Fuerzas armadas ocuparan el poder. Había que ordenar la economía y buscar el restablecimiento de derechos y deberes para reencontrarnos en el marco de una Nación solidaria y pacifica"
Pero hubo una relación más profunda que no se detenía en un apoyo tácito a la Dictadura sino que evidencia que la UCR fue parte de ella.
El abogado radical Ricardo Yofre, fue integrante de la subsecretaría de la Presidencia en tiempos de Videla. Junto a
l General Villarreal fueron los operadores principales de la dictadura para que ésta diera ante la opinión pública una imagen de transición política hacia la democracia. Videla aparecía con una imagen moderada
en comparación de otros referentes militares y ensayaba una especie de apertura política ante los ojos del mundo. Con esa finalidad fueron designados dirigentes políticos como embajadores, como los radicales Héctor Hidalgo Solá -Venezuela- (luego desaparecido por Massera en la interna que mantuvo con Videla), Rubén Blanco -embajador en el Vaticano- y Tomás de Anchorena -en Francia-; el desarrollista Oscar Camilión -en Brasil- (ex funcionario del gobierno de Frondizi y posteriormente Ministro de Defensa de Menem. Procesado por contrabando de armas).
Además Yofre había cooptado en calidad de asesores de la Secretaría General de la Presidencia a otros dos hombres de la segunda línea de la UCR: Virgilio Loiácono –posteriormente Secretario Legal y Técnico de Presidencia de la Alianza- y José María Lladós.
En 1978 Ricardo Yofre, junto a sus jefes Videla y Villarreal, fue el autor de la Cena de la Amistad, que se celebró en Diciembr
e de ese año y a la que asistieron casi cuatrocientos políticos radicales, entre ellos Ricardo
Balbín, Fernando De la Rúa, Juan Carlos Pugliese, Antoni Trócoli y Juan Trilla.
Su hermano, Juan Bautista “Tata” Yofre, se desempeñó como titula de la SIDE durante el menemisto y lleva escritos tres libros dónde se agita la teoría de los dos demonios.
Estos últimos años la justicia lo procesó por el delito de asociación ilícita en una causa que investiga la supuesta venta de información, producto del acceso ilegal a emails de políticos y empresarios.
Un diputado radical surgido de las patronales del campo, Ricardo Buryaile, fue el autor de la frase: “Si el Congreso ratifica las retenciones móviles debería ser disuelto”
El defensor de la renta extraordinaria de la soja no tiene intenciones de saldar su deuda de 4,5 millones de pesos con el Banco Nación y no parece preocupado porque dicha deuda esté garantida por sus dos campos de 10.700 hectáreas total, obtenidas por su familia gracias a una “ayuda” de la última dictadura militar.
Por eso cuando Lilita Carrió se despacha con ese compendio de insultos destituyentes contra
la Presidenta y se asocia a la diputada Giúdice para defender al monopolio apropiador de Papel Prensa y de hijos de desaparecidos, lo hace desde la más pura tradición de su partido.


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