
Un ex Presidente que dice ser peronista fue quién dio la orden para que el gatillo fácil del comisario Fanchiotti fusile a quemarropa a los dos compañeros y hiera a más de 30 con balas de plomo.
El objetivo político que desató la Masacre de Avellaneda fue desarticular al movimiento popular que había protagonizando jornadas históricas como las de diciembre del 2001.

El ex comisario Alfredo Fanchiotti y el ex cabo Alejandro Acosta fueron condenados a prisión perpetua. Los ex policías Carlos Quevedo, Félix Vega y Mario de La Fuente, fueron sentenciados a 4 años de prisión. Los ex agentes Lorenzo Colman y Gastón Sierra a 2 y 3 años de cárcel, respectivamente, todos bajo el cargo de "encubrimiento agravado".
En cuanto al único civil enjuiciado, el ex policía Celestino Robledo, fue sentenciado a diez meses de prisión en suspenso por usurpación de títulos y honores.
Sin embargo seguimos esperando que se haga justicia con los "padrinos" que dieron la órden:
El ex Presidente Eduardo Duhalde; el ex jefe de Gabinete Alfredo Atanasof; el ex gobernador de la Provincia de Buenos Aires Felipe Solá; el ex ministro de Seguridad bonaerense Luis Genoud y el vicejefe de la SIDE, Oscar Rodríguez.
Como una burla de pésimo gusto muchos de estos personajes pugnan por llegar a la Presidencia de la Nación en las próximas elecciones. Pero a pesar de que se definen como "Peronismo Federal", la militancia los identifica con el nombre de "Peronismo Neoliberal o Menemista".
Eso es lo que fueron, y más allá del ropaje que utilicen, eso es lo que siempre serán.