miércoles, 30 de junio de 2010

La Caída de la Social Democracia

En la Posguerra comenzaron a proliferar en Europa los gobiernos Social Demócratas. Su premisa principal era la búsqueda de la igualdad de oportunidades bajo un signo democrático, diferenciándose de esta manera del comunismo, que buscaba llegar al poder para instaurar la dictadura del proletariado.


Pero la igualdad de oportunidades construyó sus cimientos en las máculas coloniales de los países del tercer mundo en dónde recalaron miles de empresas y Bancos de capitales europeos, que gracias a sus alianzas con los gobiernos cipayos autóctonos transfirieron incalculables fortunas a través de mares y océanos. Y cuando los inmigrantes empobrecidos golpeaban desesperados las puertas del primer mundo para escapar de la miseria, fueron despreciados, rechazados o destinados a realizar los trabajos peores pagos (a menos que sean buenos jugadores de fútbol)


Así los Estados de Bienestar europeos fueron virando hacia sistemas políticos-económicos más emparentados con el libre cambio y la democracia restringida. En consecuencia han fomentado las privatizaciones, las finanzas por encima de la producción, las explotaciones de recursos naturales en los países del tercer mundo, el racismo, los monopolios y oligopolios, la pérdida de derechos laborales, los recortes en el gasto público y los despidos. En definitiva todos los vicios que impusiera el neoliberalismo por estas pampas hace veinte años y que terminara con el estallido social del 2001.




Hoy la crisis mundial del capitalismo encuentra a los países periféricos en una sorprendente espiral de desarrollo con sistemas políticos que apuntan a la equidad tan deseada por la Social Democracia europea. En cambio a los países centrales, se le van cerrando los conductos de riquezas de sus antiguas colonias y no encuentran otra solución a la crisis que ajustar hacia adentro, no a los Bancos o a las multimillonarias corporaciones, sino a los bolsillos del pueblo trabajador. Un ajuste salvaje que no encuentra diferencias entre gobiernos liberales, conservadores o socialdemocrátas. El poder económico es el que decide la política.


Como frutilla al postre, acusan a los países periféricos de proteccionistas por impulsar el desarrollo industrial -tan postergado por estas orillas- las exportaciones y el crecimiento del mercado interno. Herramientas claves para lograr la independencia definitiva de las potencias extranjeras.


Así muchos países pequeños de Europa, sin grandes industrias ni riquezas naturales, pero convidados al festín por los países centrales, van dejando atrás sus sueños de nuevos ricos. Sus empresas de servicios pierden privilegios en mercados coloniales y su extendida clase media ya no hace cola en el Corte Inglés para arrasar con todo lo que encuentre en su camino.




Y aunque los hayan hecho sentirse parte de un proyecto regional en común que llevaría prosperidad a toda la sociedad europea por igual, existe una diferencia sustancial entre los países grandes y los países pequeños que estos últimos no deberían volver a olvidar: que unos mandan y otros obedecen.


martes, 29 de junio de 2010

La Mazorca Radical -parte IV-

Unidos por el Espanto

Como oposición a los gobiernos conservadores, corruptos y antinacionales que gobernaron el país en la década del 30 nace en 1935, la Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina, más conocida por sus siglas: FORJA.


Entre sus fundadores se encontraban personalidades de la talla de Arturo Jauretche, Homero Manzi y Raúl Scalabrini Ortiz y su identificación política fue el Yrigoyenismo. Su actividad principal consistió, fundamentalmente, en la realización de investigaciones político-sociales, conferencias y debates, y una fuerte posición nacionalista contraria al neocolonialismo practicado por la derecha liberal que gobernaba a nuestro país.

Ante el golpe militar de 1943 que derrocó al gobierno fraudulento de Ramón Castillo, FORJA publicó un documento donde decía: "El derrocamiento del "régimen" constituye la primera etapa de toda política de reconstrucción de la nacionalidad y de expresión auténtica de la soberanía". Luego del 17 de octubre de 1945, FORJA anunció que sus objetivos se habían satisfecho y sus principales integrantes se pasaron a las filas del Peronismo a quién reconocían como continuación natural del proyecto de país nacional y popular iniciado por los radicales.

Por otra parte Ricardo Balbín y Arturo Frondizi fundan como corriente interna dentro del radicalismo, el Movimiento de Intransigencia y Renovación (MIR), con la misma impronta que había impulsado Don Hipólito Yrigoyen: Rol protagónico del Estado, la reforma agraria, la nacionalización de las fuentes de energía y lo servicios públicos y la reforma financiera. Además propone un seguro social obligatorio y una legislación protectora de los trabajadores. Reconoce el derecho a huelga y promueve la ampliación del sistema educativo. En cuanto a política internacional sostiene la libre determinación de los pueblos.

Sin embargo con la irrupción en la historia del Peronismo, el juego político se modificaría para siempre. “Unidos por el espanto” la conducción nacional de la UCR se une al conglomerado antiperonista de derecha, junto a los conservadores y a los socialistas, conocido como “Unión Democrática”. Para conocer su proceder es menester compararla con el actual Grupo A que hace oposición en el Congreso, entonces comprenderemos mejor a este desaguisado heterogéneo cuya única misión es impedir que se desarrollen proyectos inclusivos y equitativos.
Pero el MIR no forma parte de este arco iris del terror y ante el estrepitoso fracaso electoral del 46 desbanca a los Unionistas y se queda con la conducción del partido.

A pesar de que el MIR acompañó las políticas sociales del primer peronismo fue muy crítico del estilo de conducción del General Perón que pronto pasó a ser acusado por los mismos “horrores” de los que se lo acusó a Yrigoyen: autoritario, irrespetuoso de las instituciones y corrupto. Los desacatos cometidos por Balbín en el Congreso le valieron largas jornadas de cárcel pero el hecho más relevante fue la acusación contra Frondizi por haber colaborado en el intento de golpe de Estado de 1955, dónde más de trescientos civiles fueron masacrados en Plaza de Mayo por los aviones de guerra de la marina.
Sin ir más lejos así finaliza el documento emitido por la UCR después del bombardeo:
“La responsabilidad de los trágicos sucesos del 16 de junio de 1955 es enteramente del gobierno.
El Radicalismo reitera su solidaridad con cuantos sufren cárcel, persecución o destierro por defender las libertades argentinas. La UCR continúa su lucha por el restablecimiento de la moral y la democracia en la vida de la República”.

Esos fueron los días de los atentados terroristas cometidos por los Comandos Civiles Antiperonistas, cuyas bombas, en 1953, se cobraron la vida de seis ciudadanos inocentes. Roque Carranza, reconocido dirigente radical de la época, fue detenido por este atentado. Sin embargo, lejos de recibir la condena de la historia oficial, hoy le da su nombre a una estación de subte. Por su parte Frondizi, acusado como el ideólogo de dicho atentado, pasó algunos días tras las rejas mientras que Ricardo Balbín trató al General Juan José Valle de “traidor a la patria”, luego de su frustrado intento para devolverle el gobierno a su legítimo dueño, y que cayera fusilado como un héroe por los golpistas.

La Mazorca Radical -Parte III-

Siempre Seré su Amigo Fiel

Cuando Hipólito Yrigoyen asumió el gobierno de la República en el año 1916 su estrategia política se basó en la fuerte defensa de la industria nacional, la posición anticolonialista para frenar los avances de Estados Unidos sobre nuestra región y el carácter federal que daría forma a nuestra República.
Su política social lo convertiría en uno de los Presidentes más populares de nuestra historia, despertando la admiración del propio Juan Domingo Perón.

Hoy esos aires populistas están lejos del Presidente de la Cámara de Senadores de la UCR, Ernesto Sanz, quién se pronunció en contra de la Asignación Universal por Hijo porque según él los recursos asignados a las familias pobres terminan siendo utilizados para el consumo de Paco y para ser despilfarrados en el juego; o por la denuncia del Senador Morales contra la dirigente social Milagros Salas a quién acusó de liderar grupos armados.



Pero no fueron los primeros. El diputado radical Ernesto Sanmartino pasó a la historia en 1947 por definir al pueblo peronista como un “aluvión zoológico”. Pero la criminalización de la pobreza y el desapego por lo popular no formaban parte, precisamente, de los ideales de Alem y de Yrigoyen.

La creación de cargos públicos fue una herramienta fundamental para mejorar la situación de la clase media. El tope al arriendo de tierras productivas y a los alquileres, sumados a la expropiación de azúcar a los grupos acaparadores ponen en evidencia que no iba a permitir que se siga desarrollando en nuestro país el modelo agro exportador solo favorable a los grandes terratenientes. Yrigoyen nunca hubiese sospechado que unos noventa años después, en nombre de su partido, los representantes del voto “no positivo” alentarían un proyecto de país exclusivo basado en la primarización de la economía.

A pesar de los fusilamientos de peones en la Patagonia y de la represión de la Semana Trágica que causó 700 muertos y más de mil 4000 heridos, se logró legislar un salario mínimo, una jornada máxima de ocho horas de trabajo, y se cuadruplicaron las indemnizaciones. Durante la huelga ferroviaria de 1917, la casa de gobierno abrió por primera vez sus puertas a las delegaciones obreras.

Estas políticas públicas fueron criticadas por los liberales porque según ellos Yrigoyen construyó el clientelismo con base en el empleo público. Los radicales de hoy seguramente se hubieran sumado a las críticas liberales contra uno de los próceres de su propio partido.

Por ese entonces crecía en el radicalismo la figura de Marcelo T. de Alvear que provenía de una familia oligarca. Despilfarrador nato, mujeriego empedernido y amante de la noche Alvear se encontraba en París cumpliendo funciones de embajador, cuando fue elegido por Yrigoyen como su sucesor.
Un mes antes de asumir, abrazando a Yrigoyen, le dijo: “Usted sabe que siempre seré su amigo fiel”. Sin embargo una vez apropiada la presidencia acusó a Yrigoyen de personalista y de autoritario; funda el Partido de la Unión Anti-personalista y establece alianzas con varios partidos conservadores.
Los seguidores de Yrigoyen tratan a Alvear de traidor, de “galerita” (aristócrata) y amenazan levantarse en armas contra el Presidente, hecho que nunca se llegó a concretar.
Lo cierto es que los “defensores de la democracia” multiplicaron las intervenciones federales a las provincias por medio de decretos y no por leyes enviadas al Congreso porque a pesar de que el país pasaba por uno de los momentos más tranquilos de su historia, gracias a la recuperación de la economía mundial, los sindicatos realizaron 519 huelgas para obtener mejores condiciones laborales.

Durante su segundo gobierno en 1929, con 76 años a cuestas, Yrigoyen tuvo que afrontar la primera gran crisis mundial capitalista que bajaba desde los Estados Unidos.
El grupo de acólitos que había cerrado filas para proteger al Presidente de los ataques de la prensa y de los conservadores, se autobautizó como el Klan Radical, mientras que el periodismo lo denominó como La Mazorca Radical.

El país vivía una espiral de violencia que casi se lleva la vida del Presidente en un atentado fallido, mientras que el Klan Radical actuaba de manera intimidatoria contra los opositores al gobierno. Su acción más temeraria se produjo cuando atacó con ráfagas de ametralladora a José de Uriburu, luego de que éste diera el golpe de Estado contra Yrigoyen, mientras se dirigía a la Casa Rosada en un auto abierto, durante la ceremonia de su ascenso a la presidencia. El hecho provocó la muerte de 15 personas y 200 heridos.

Marcelo T de Alvear declaraba al respecto en La Razón:
“Tenía que ser así, Yrigoyen con una ignorancia absoluta de toda práctica de gobierno democrático, parece que se hubiera complacido en menoscabar a las instituciones”.









Ya salió el número 6 de Oveja Negra!



La Mazorca Radical -Parte II-

Orígenes del Radicalismo

El Partido Radical nace en Francia en vísperas de la Revolución Francesa. Su principal razón de ser era luchar en contra de la Monarquía y a favor del establecimiento de una República cuyos valores mas destacados debían pasar por el Sufragio Universal, la separación de la Iglesia y del Estado y la educación gratuita, obligatoria y laica.

El primer gran desencuentro del Partido Radical pasó por la economía. Algunas fracciones de centro derecha predicaban el libre cambio mientras que otras patrocinaban un Estado fuerte y regulador, redistribuidor del ingreso en favor de la clase obrera.

Por ese entonces, en nuestro país, Leandro N. Alem ya formaba parte de la vida pública nacional. Había sido elegido Diputado Nacional por Buenos Aires por el partido de Adolfo Alsina, el Partido Autonomista, que estaba formado por los viejos seguidores de Don Juan Manuel de Rosas, por eso los apodaban “Los Mazorqueros” o “Los Crudos”. Eran considerados por los conservadores y liberales como violentos, demagogos y populistas.

En tiempos de elecciones Don Leandro, en el barrio de Balvanera, su barrio, amenazaba con armas de fuego a los votantes para que voten a su partido. En las elecciones de 1877, a pesar de que se votó bajo Estado de Sitio, Don Leandro se entreveró en una intensa balacera que dejó como saldo varios heridos entre los que se contaba el mismo Alem. Y eso a pesar de que en su barrio llevaba las de ganar porque gracias a su influencia, su sobrino Hipólito Yrigoyen había sido nombrado como comisario.

En 1890 Alem e Yrigoyen se rebelan ante el poder del Estado e inician lo que pasaría a la historia como la Revolución del Parque para destituir al Presidente Juarez Celman que había sumergido al país en una de sus crisis más graves. Al liberalizar el comercio se provocó una crisis cambiaria y un gran aumento de la desocupación en medio de un gran escándalo de corrupción.
Los intentos, todos fallidos, de tomar el poder por la fuerza, se repetirían en 1893 y en 1905 después de abstenerse a participar en todas las elecciones que se sucedieron entre 1981 y 1904 en protesta por el sistema fraudulento que se aplicaba para las votaciones.

Todos los levantamientos armados del radicalismo son considerados por la historia oficial como “Revoluciones” mientras que el levantamiento armado de 1943 en el que participó el General Perón es considerado como un golpe de Estado. Sin embargo no hubo un solo levantamiento del radicalismo en el que no haya actuado un grupo de militares lo que convierte a las “Revoluciones” en verdaderos golpes cívico militares.
Por otra parte las acciones jacobinas del fundador del Partido Radical para alcanzar una verdadera República Democrática constituye desde el vamos una gran paradoja que asocia su figura más a la de Eva Perón que a la del actual Vicepresidente.

El Sufragio Universal sería alcanzado finalmente de manera pacífica en 1912 gracias a la gestión de Hipólito Yrigoyen , cumpliéndose de esta manera el sueño de su tío que no pudo darse el gusto de verlo en vida; depresivo Alem -quién ya no estaba en condiciones de liderar al Partido- terminó suicidándose en 1896, dejando como enseñanza para los futuros dirigentes de la UCR que siempre que haya una causa justa de por medio no deben preocuparse tanto por las “formas” sino por el “fondo”.

lunes, 28 de junio de 2010

La Mazorca Radical - Parte I -

"Ni Perón ni el peronismo tienen la tercera posición patentada a su nombre. Pensamientos afines se cultivan en la socialdemocracia de Horacio Sueldo y José Antonio Allende, y en algunos sectores del radicalismo. Esto le da a la tercera posición una trascendencia que va más allá del liderazgo de Perón.” (Salvador Ferla)

Mucho se ha escrito a lo largo de nuestra historia sobre las contradicciones del peronismo.
Por el contrario, la UCR ha gozado siempre de buena prensa. Republicanos y dialoguistas, los campeones de la democracia y de la ablución institucional, siempre que han fracasado en la gestión de gobierno, ha sido por responsabilidad de otros actores que no los han dejado gobernar.

Hoy tenemos un Vicepresidente opositor que ejerce la presidencia del senado, no para desempatar a favor del gobierno que integra en caso de paridad como marca la Constitución, sino para convertirse en un senador más de la oposición. No conforme con esto ha apoyado a la oposición en la conformación de las comisiones en el Senado contradiciendo al sistema electoral proporcional que rige a nuestra República.
Llevando esta situación hasta el extremo el vice radical, ha apelado un fallo judicial contrario a este movimiento destituyente.

Esta crisis institucional fue provocada por un aparentemente desaborido personaje que había sido expulsado del radicalismo de por vida, por haberse pasado a las filas del kirchnerismo en una jugada considerada por sus propios correligionarios como oportunista e insidiosa.
Sin embargo el partido lo vuelve a recibir al observar que luego de su titubeante voto “no positivo” su imagen, potenciada por los medios, comenzó a subir en las encuestas hasta llegar a perfilarse como el dirigente político con más posibilidades de alzarse con la victoria en las elecciones legislativas del 28 de junio. Esta visión cortoplacista sigue gambeteando el debate de ideas y sin dar respuestas sobre el proyecto de país al que apunta el radicalismo.

Después de la difusión del último deseo de Raúl Alfonsín se puso de moda pedir la unidad del partido. Unidad que se busca para coronar una de las últimas obras del ex Presidente radical que fue el pacto con Eduardo Duhalde para volver al sistema bipartidista de gobierno donde las estructuras conservadoras de los partidos Radical y Peronista se turnen cada cuatro años en el poder para terminar con gobiernos de Presidentes “locos” y Presidentas “crispadas” que lejos de pacificar al país insisten en dividirlo.

En la celebración del Bicentenario no fue casual que Cobos y De La Rúa hayan asistido -al igual que Duhalde y Menem- al Teatro Colón junto a Macri y toda la derecha golpista.

Evidentemente el partido está nutrido hoy por dos corrientes bien diferenciadas en sus ideas pero que están unidas por el mismo nexo: el fracaso a la hora de gobernar. Una de ellas sostenida entre las sombras por el regreso de la Coordinadora del temido Coti Nosiglia - operador del gobierno hiperinflacionario de Alfonsín- que desde la izquierda radical reapareció durante el conflicto con las patronales del campo para operar en contra de la 125, propone al conservador Cobos como candidato a Presidente y, por otro lado, los empecatados ex funcionarios de la Alianza, abanderados del ajuste neoliberal, aliados con la Coalición Cívica muestran como cara al renovador Ricardito Alfonsín y acusan a los buenos muchachos del Coti, de manejar de forma fraudulenta el padrón de la Provincia de Buenos Aires.

Hoy existen radicales para todos los gustos, podemos encontrarlos en el radicalismo K, en el Confe, en la Coalición Cívica, en el ARI, en el Pro, en el SI, en el GEN o en FORJA
Pero las contradicciones del radicalismo no comenzaron en el 2001 con el desastre de la Alianza sino que fueron producto de la misma historia del partido.

sábado, 26 de junio de 2010

End of Zionism = PEACE

Por Mariano Cittadino

La historia del Estado de Israel fue construida por el establishment mediante un discurso que lo ha puesto en el lugar de víctima del terrorismo árabe, como si éste fuese un pueblo bárbaro sin razones aparentes para descargar su furia contra el pueblo elegido de nuestro Dios Occidental.
La lucha por la posesión de la tierra Palestina es una historia que no está solamente cargada de terrorismo, también de mentiras, de opresión, de hambre y de una tremenda injusticia. Es la historia repetida de una supuesta civilización, contra una supuesta barbarie. De supuestas víctimas y supuestos victimarios.

Orígenes Históricos
Los primeros en ocupar la tierra de Palestina fueron los cananeos, cuatro mil años a.C. Por eso ese país se llamaba originalmente Canaan. Los cananeos, al igual que los judíos, eran de raza semita y procedían de la península arábiga.
Recién 2000 años después, conducidos por Abraham, pasarían por la región los hebreos procedentes de la Mesopotamia.
El pueblo hebreo no estaba constituido como un Estado-Nación, eran pastores nómades organizados en clanes familiares. No tenían gobierno ni eran monoteístas.
Las primeras noticias escritas sobre los hebreos se encuentran en las cartas reales encontradas en la residencia del faraón de Egipto Akenathon en el siglo XIV a.C. Se cree que del faraón egipcio, unificador de los múltiples dioses en la figura del dios sol Atón, los hebreos tomaron la idea de un dios único.
Según esas cartas los hebreos eran todo un problema; belicosos y violentos, hostigaban permanentemente a las ciudades del Imperio. Ese sería el motivo por el cuál los egipcios los habrían tomado como prisioneros.
Siete siglos más tarde, al mando de Moisés (según la mitología judía), el pueblo “elegido” recurrió a todo tipo de tropelías para quedarse con la tierra que les había prometido su celoso Dios.
Expertos en la guerra de guerrillas los hebreos flagelaban desde las montañas a las ciudades cananeas.
Pero su permanente agresividad contra civilizaciones vecinas, que dieran origen a las leyendas de David y Goliat o a las de Sanson, nos ha llegado a través de la Biblia como ataques de estos pueblos, identificados como bárbaros, contra una supuesta civilización hebrea.
Por eso acostumbraban transformar en demonios a los dioses de los pueblos vencidos como por ejemplo Baal -dios de los cananeos- que fuera convertido en el demonio Baalsebú.
Fue entonces cuando los hebreos comenzaron a organizar su Estado bajo la forma de una Monarquía y a profesionalizar su ejército.
Así se convirtieron en un reino pujante y rico con reyes de la talla de Saúl, Salomón y David.
Sin embargo otros pueblos de raíces semíticas, los Asirios y los Caldeos, destruirían Israel y tomarían como esclavos a los hebreos en el 547 a.C. A partir de entonces la tierra de Palestina sufriría interminables conquistas y el pueblo de Israel se dispersaría por todo el mundo.
El pueblo salvaje y conquistador era ahora un pueblo conquistado.
Los árabes -pueblo semita procedente del interior de la península- gobernaron Palestina (bautizada así durante la dominación del Imperio Romano) durante casi un milenio y medio, con breves intervalos de dominación de los cruzados cristianos y los mongoles. Los pueblos originarios se mezclaron y absorbieron la cultura árabe y la religión musulmana.
En 1516 el Imperio Otomano conquistó Jerusalén y mantuvo allí su hegemonía hasta el fin de la Primera Guerra Mundial. Recién entonces Palestina pasa a ser responsabilidad de Gran Bretaña.

El Sionismo
Todo comenzó en Rusia por el año 1880 cuando los líderes sionistas Teodoro Hertzl y Jaim Weizmann, bajo el slogan "El sionismo quiere crear un hogar para los judíos en Palestina, al amparo de la ley pública", buscaron el apoyo de Gran Bretaña y la ayuda de los benefactores del Yishuv, que vivían en Europa Occidental y poseían grandes fortunas.
Weizmann consiguió reunirse por primera vez con el ex primer ministro ingles Arthur James Balfour en 1906 y más tarde con diversos referentes políticos gracias a que descubrió un nuevo proceso para la producción de acetona, elemento que se utilizaba para producir municiones.
En 1917 Lord Balfour asumió la cartera de relaciones exteriores lo que le terminó de dar el empuje político al movimiento sionista.
Pero cual habrá sido el verdadero interés de Gran Bretaña para aliarse con los sionistas y ayudarlos a crear un Estado-Nación en un territorio poblado en un ochenta por ciento por árabes musulmanes. ¿Creían que los poderosos judíos norteamericanos presionarían a su gobierno para que EE.UU. entre a la guerra? ¿Creían que los judíos alemanes que luchaban a favor de Alemania se dividirían? ¿O pensaban adjudicarse una porción de su territorio para la corona?
Con la promesa de la construcción de un Estado judío en Palestina la inmigración de judíos se incrementó notablemente.
Sin embargo el sionismo no fue bien recibido por los judíos ortodoxos que habitaban Palestina debido a que creían que Israel solo podía ser creado de manera divina cuando llegase el Mesías. Por otro lado los judíos que vivían en Europa se sentían ciudadanos de sus respectivos países y pensaban que el compartir un mismo credo o raza no era motivo suficiente para fundar un Estado-Nación.
Pero la inmigración no se detuvo. Como los primeros inmigrantes no tenían conocimientos sobre agricultura, se fueron a vivir a las ciudades mientras que los árabes cultivaban la tierra para ellos como mano de obra barata.
En la década del ’30 el gobierno británico cambia de política y le cierra a los sionistas la vía de regreso a Israel. Fue entonces que los judíos se levantaron a luchar contra los británicos. Así surgió la Haganá, una organización armada cuyas técnicas consistían en operaciones terroristas.
Los ingleses comenzaron entonces a perseguir al Haganá y a reprimir al pueblo judío con tanta dureza que los sionistas no dudaron en pedirle ayuda a la Italia de Benito Mussolini.
En 1943 el futuro primer ministro Menajem Begin llamó a una completa rebelión contra Inglaterra. Se organizaron ataques a oficinas gubernamentales inglesas, radios, comisarías y cuarteles. Muchos funcionarios ingleses fueron secuestrados y ajusticiados.
El acto de terrorismo más sangriento lo protagonizó el Haganá cuando hizo volar las oficinas de la Secretaría de Gobierno inglés y el Comando del ejército que se encontraba anexado al hotel King David, en este atentado murieron personas de otras nacionalidades y además judíos.
Durante la Segunda Guerra Mundial llegaban inmigrantes desde toda Europa a Palestina, aunque generalmente se los obligaba a regresar o se los arrestaba.
Varias poblaciones se tuvieron que construir en una noche para que los ingleses no puedan desalojar a ningún habitante.
El próximo paso de Weizmann fue buscar el apoyo de EE.UU. Los judíos que vivían en ese país eran muy poderosos y tenían la necesidad de ayudar a los sionistas porque sentían culpa al no haber colaborado durante la Guerra.
Por eso varios representantes judíos de todo el mundo se reunieron en EEUU y organizaron un plan para que los judíos refugiados en Europa pudieran emigrar masivamente a Palestina. Así nacía en los EEUU el Plan Biltimore.
En 1947 la ONU, con apoyo de EE.UU., propuso que la tierra debía ser partida en un estado judío y otro árabe y una zona internacional regida por la ONU que comprendería Jerusalén. Por los próximos dos años, podrían entrar a Israel 150.000 judíos. El Estado judío comprendería el 62% del territorio y el árabe el 38 restante.
En ese momento había 749.000 árabes y 9.250 judíos en la mitad que correspondería al Estado árabe y en la parte adjudicada al Estado judío vivían 497.000 árabes y 498.000 judíos.
No conformes con esta disposición los judíos construyeron 11 colonias en un solo día para que les sea incluida la parte del sur de Judea y el desierto del Neguev.
Incluso para forzar a los palestinos a abandonar sus tierras, algunos grupos sionistas recurrieron al terrorismo.
Los estados árabes, en total desacuerdo con este atropello, le declararon la guerra a Israel pero como fueron vencidos terminaron perdiendo aún más territorio que el establecido originalmente por las Naciones Unidas. En consecuencia más de la mitad de los palestinos abandonaron sus hogares para convertirse en refugiados en los países limítrofes.
En 1967 la tensión entre el Estado de Israel y los países árabes llevó a Egipto –apoyado por la Unión Soviética- a reforzar militarmente su frontera y a establecer alianzas con Siria y con Jordania. Israel -apoyado por EE.UU.- respondió lanzando un ataque preventivo contra Egipto. Este nuevo conflicto fue conocido como la Guerra de los Seis Días y le permitió a Israel conquistar la Península del Sinaí (Egipto) , la Franja de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este (Palestina) y los Altos del Golán (Siria).



Naciones Unidas exigió a Israel retirar su ejército de los territorios ocupados pero Israel incentivó el asentamiento de nuevas colonias, que son ilegales según el derecho internacional.
El pueblo errante se convertía así en una potencia ocupante y permanente de territorios tomados por la fuerza.


Un Plan Colonialista
La cultura del pueblo judío es inmensamente rica. Formada por finas pinceladas científicas y artísticas, contiene también un basto sentido humanista.
Su relación con los árabes, en la tierra de Palestina, constituyó una de las experiencias de transferencia cultural más enriquecedoras de la historia de la humanidad.
Pero cuando las ambiciones desmedidas y las ansias de poder meten su cola se cae en un estado tal de arrogancia que en el caso de la cultura hebrea se traduce en una sola palabra: Sionismo.
El sionismo nace como socio de un Imperio colonialista como el inglés con la única intención de construir un Estado Potencia en el Oriente Medio, desde un territorio estratégico donde se unen prácticamente tres continentes, sin reparar que esas tierras estaban habitadas por civilizaciones pacíficas y organizadas.
Un plan de esas características está viciado por naturaleza, sobre todo si su realización se ve favorecida por las masacres llevadas adelante por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Y será por haber nacido en un contexto fuertemente racista o tal vez por considerarse como el pueblo elegido de Dios entre todos los pueblos, que el Estado de Israel se constituye como un pueblo de raza superior rodeado de bárbaros musulmanes.
Y este derecho divino será entonces el pase mágico para que Israel -hoy sexta potencia nuclear del mundo- cometa actos de enorme desprecio por el semejante sin atenerse a los derechos internacionales que deberían hacer de nuestro mundo un “lugar seguro”.
Actos de terrorismo, formación de colonias en territorios ocupados, ataques preventivos contra la población civil, construcción de muros para mancillar al oprimido y bloqueo salvaje contra civiles indefensos no parecen ser suficientes para un Estado impune apoyado por otros Estados impunes, gendarmes del mundo, tan superiores al resto de la humanidad que son los únicos capaces de responsabilizarse por el manejo de armas nucleares.
Cuando Yitzhak Rabin parecía acordar con Yasser Arafat la retirada israelí de los territorios ocupados y el reconocimiento mutuo a la formación de dos Estados, fue descalificado por la derecha recalcitrante de Israel y finalmente asesinado por un fanático israelí. No hay lugar para el acuerdo con razas inferiores.
Hoy sigue habiendo miles de presos palestinos en cárceles israelíes y no existe libertad de movimiento entre las poblaciones debido a que el ejército israelí ha desplegado más de 90 check points (puntos de control) en las rutas donde someten a los viajeros palestinos a todo tipo de humillaciones.
Y esta escalada de arbitrariedad y despotismo nos ha llevado hasta el repudiable ataque sufrido por los barcos tripulados por dirigentes de derechos humanos que llevaban provisiones a un pueblo desesperado, hundido en el hambre, el hacinamiento, la falta de servicios básicos y la pobreza, ante tanta represión y bloqueo. Asesinar a sangre fría a ciudadanos cuyo trabajo desinteresado mejora a la raza humana no resiste comentario alguno, solo provoca repulsión y desprecio.
Pero los medios de comunicación serviles minimizan estos hechos, o simplemente no los visibiliza. Prefieren reservarse toda su condena para el próximo ataque suicida de algún joven desesperanzado, para el lanzamiento de algún cohete casero que no explotará o para el próximo discurso desafiante de Mahmoud Ahmadinejad. Esas siempre serán grandes noticias.


En la siguiente página se publicaron varias fotos de víctimas de los últimos bombardeos contra la población civil de Palestina producidos entre Diciembre del 2008 y Enero del 2009. Las imágenes tienen un contenido altamente impresionable.
http://www.pericolosionismo.altervista.org/Gaza2008-2009.htm