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domingo, 20 de junio de 2010

Después de 514 años de opresión ¡EVO! - Parte V

Quinta Parte: Después de 514 años de opresión ¡EVO!

El 4 de diciembre de 2005, por segunda vez en su historia, Bolivia consagra a un presidente con sangre indígena. Evo Morales Ayma, gana las elecciones nacionales en primera vuelta con un histórico 54%.

Mientras el Congreso se llena de diputados indígenas, Evo Morales da un vuelco radical en la historia de Bolivia retomando los proyectos cercenados de Franz Tamayo y de David Toro. Proclama a Bolivia como una República Socialista y toma decisiones revolucionarias como la nacionalización de todos los recursos naturales, la reforma de la Constitución, la declaración de Bolivia como un Estado Plurinacional, devolviendo la identidad cultural y la noción de pertenencia a su pueblo.

La situación económica de Bolivia crece a grandes pasos, con un avance inédito en la distribución de la riqueza. Tanto la obra pública como el gasto público también están fuertemente dirigidos al mejoramiento de la clase baja indígena con la construcción de miles de viviendas y un plan de alfabetización que ha declarado a uno de los países más olvidados del mundo, libre de analfabetismo, en tan solo tres años.

Sin embargo la medida mas profunda en cuanto a transformación estructural de la economía boliviana, es el Plan Nacional de Desarrollo, que incluye el componente de Transformación Estructural Agraria (TEA) como la acción orientada a superar, de manera permanente y sostenible, los problemas de pobreza de las poblaciones originarias. El plan considera que al transformar la estructura de la tenencia de la tierra se podrá lograr la expansión y desarrollo agrario, favorecer el desarrollo de innovaciones tecnológicas y del conocimiento, aumentar las coberturas de riego, ampliar el acceso al financiamiento, dinamizar los mercados de productos agropecuarios e inserción en nuevos mercados y cambiar la matriz energética de la producción agroindustrial.

Dentro de este nuevo impulso, se hacen reformas a la Ley agraria 1.715 (por Ley 3545 del 28 de noviembre de 2006) para la reconducción comunitaria. Una de las medidas realizadas en primera instancia dentro de estos planes, ha sido la entrega de títulos de tierras fiscales por más de 2 millones de hectáreas a las comunidades indígenas y campesinas. Asimismo se han expropiado tierras improductivas que eran usadas para las especulaciones mercantiles.

Junto con la redistribución de tierras, se ha puesto un techo sobre su tenencia, que no va más allá de 50.000 hectáreas en una primera etapa, para limitarla a un máximo de 10.000 hectáreas en el futuro.

Para el gobierno de Evo Morales, la revolución agraria promueve una agricultura orgánica y una Bolivia ecológica, en convivencia y armonía con el medio ambiente. Junto con ello, pretende garantizar el abastecimiento de los alimentos a partir de una producción nacional.

Pero a pesar de los avances, la oligarquía en Bolivia, con su red político-económica y sus monopolios mediáticos, es un elemento de obstáculo y de dificultad. El 9 de septiembre de 2008, en la ciudad de Santa cruz, estudiantes universitarios y miembros de la Unión Juvenil Cruceñista tomaron y saquearon oficinas gubernamentales y dos medios de comunicación. También fueron atacadas tres ONG que promueven los derechos de las comunidades indígenas y campesinas, y se bloquearon rutas y aeropuertos.

Se calcula que al menos 30 personas –en su mayoría indígenas y campesinos, además de tres estudiantes– fueron víctimas de homicidio cuando un grupo sufrió una emboscada en el departamento de Pando. Además existe un número indeterminado de desaparecidos. Según testigos presenciales, los atacantes llegaron en vehículos oficiales pertenecientes a autoridades de la oposición.

La Oficina del Defensor del Pueblo, que llevó a cabo una investigación inicial sobre los hechos, afirmó que las muertes eran consecuencia de una masacre planificada.

Leopoldo Fernandez, prefecto de Pando, fue responsabilizado como el autor ideológico de la matanza de Pando y hoy se encuentra preso esperando sentencia firme.

Por otro lado se ha desbaratado a un grupo armado ligado con mercenarios bolivianos-croatas financiados entre otros por grupos carapintadas argentinos, que planeaban atentar contra el Presidente.

El gobierno boliviano ha hecho reiterados llamamientos al diálogo. Sin embargo ha tenido que intervenir la UNASUR para que las negociaciones formales entre la oposición partidaria de las autonomías de la Media Luna y el gobierno central hayan derivado en un acuerdo sobre el texto de la nueva Constitución Boliviana.

Las oligarquías de la Media Luna, mientras absorbieron los ingresos generales del país gracias al control del Estado Unitario, jamás reclamaron la instauración de un Estado Federal o la profundización de las autonomías departamentales. Fue cuando perdieron el control del poder central que comenzaron con sus reclamos.

Hoy, mientras la oligarquía golpista se encuentra en franco retroceso, el pueblo Boliviano tiene una nueva Constitución, escrita no solo en castellano, sino también en quechua, aymara y guaraní. Es conmovedor descubrir como un pueblo organizado bajo valores sociales y culturales solidarios, con el objetivo de lograr el bien común, tuvo que adaptar la espiritualidad de su cosmogonía ancestral, a las normas de una cultura salvaje para retomar hoy, luego de mas de 500 años de interrupción, su camino natural evolutivo.

“A pesar de las dificultades y ciertas diferencias que puedan existir, tenemos que estar bien, fuertes, cohesionados, solidarios entre nosotros. Necesitamos la paz, vivir bien, tranquilos y en armonía. Tenemos que trascender a otros lugares, ya no nos mataron, nuestra raíz sigue viva y creciendo…. Espíritu, identidad, familia, suelo, territorio, soberanía, son las bases de nuestras proyecciones. Si esto lo logramos como pueblos, como comunidades, como organizaciones sociales y familia, estaremos asegurando importantes logros, un ejemplo para el mundo, con beneficios para todos” (Bertha Blanco, de la Bartolina Sisa y Pachamama)
FIN

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte IV

Cuarta Parte: ¡El Malón de los Desposeídos!

En el año 1997 el dictador Hugo Banzer, inicia su segunda presidencia, esta vez elegido democráticamente.

En el año 2001 privatiza el agua municipal en el departamento de Cochabamba. La empresa transnacional impuso un gran aumento de la tarifa para financiar, según se informó, el proyecto de la represa de Misicuni. En un país donde el salario mínimo era de US$70 por mes, el impuesto del agua pasó a costar US$20 mensuales.

Esta medida provocó la reacción de las mayorías indígenas aymaras que una vez más se ponían a la vanguardia de la rebelión bajando en marchas masivas desde la zona del Altiplano hacia La Paz. No se veía la participación de las mayorías indígenas desde las revueltas de las épocas coloniales. Un cambio importante se estaba gestando desde las bases.

En ese entonces la mayoría aymara que residía en el Alto era pobre (ocho de cada diez ciudadanos), y los trabajadores no ganaban más de U$S1 por día, viviendo el 63 por ciento de su población del comercio informal.

El 8 de abril de 2000 el presidente Banzer declaró el Estado de Sitio por un período de noventa días. Sin embargo al día siguiente militantes de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), siguiendo las instrucciones de su secretario ejecutivo, el aymara Felipe Quispe Huanca, desafiaron las medidas de excepción y se lanzaron al asalto de cuarteles, causando la muerte a tres militares. Los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad produjeron seis muertos adicionales. Banzer, para mitigar la enorme tensión, decidió paralizar el proyecto de privatización.

Hubo una segunda ola contestataria, que dejó una decena de víctimas mortales, que combatió contra la destrucción de las plantaciones de coca en el departamento de Cochabamba. Los campesinos afectados se quejaban de que el Gobierno no ofrecía proyectos coherentes de cultivos alternativos, fundamentalmente banana y piña, mientras que las organizaciones agrarias temían la desarticulación de toda la economía de la provincia de Chapare.

Para finales de 2000 quedaban menos de 2.000 de las 37.000 hectáreas de plantaciones cocaleras. La protesta logró que el gobierno frenara la erradicación total del cultivo de coca, en la que tomaba parte personal militar de Estados Unidos. Este compromiso recibió grandes alabanzas del Gobierno estadounidense.

En octubre del 2003 se produce “La Guerra del Gas” como consecuencia del anuncio de la exportación de gas natural de Bolivia a EEUU y México a bajo precios, mientras que en Bolivia un gran porcentaje de familias aun cocinaban a leña.

Pero además existía una demanda más profunda del pueblo indígena, que era la formación de una Asamblea Constituyente, que se encargue de crear un nuevo pacto social con el fin de alcanzar un nuevo Estado de consenso. Esta vez las protestas reclamaban cambios fundacionales y estaban bien organizadas por los representantes del campesinado y de la minería de las diferentes regiones del país, destacándose los dirigentes indígenas Evo Morales, (dirigente sindical cocalero del trópico de Cochabamba) y Felipe Quispe (dirigente campesino del norte paceño).
Ante el avance de la gran maza de ciudadanos indígenas que nuevamente bajaban desde el Altiplano con dirección a La Paz, el gobierno recibe a los manifestantes con una represión brutal que deja 65 muertos.

Mientras las marchas se extienden en todo el territorio nacional el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada decide huir a EEUU dónde dicta conferencias en prestigiosas universidades estadounidenses sobre Bolivia y América Latina.

Hoy el país gendarme del planeta no responde al pedido de extradición reclamado por el gobierno boliviano para juzgarlo por sus crímenes contra la población

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte III

Tercera Parte: Entre dictaduras fascistas y neoliberalismo blanco


Con el general Barrientos todos los avances producidos en las presidencias de Paz Estensoro fueron desconocidos, condenando a Bolivia, desde entonces y hasta la aparición de su actual Presidente Evo Morales Ayma, a la pobreza sistemática y al racismo más salvaje.



A pesar de la sucesión de gobiernos militares fascistas y democráticos liberales de derechas, quien hundiría a Bolivia definitivamente en el abismo, sería el mismo Paz Estensoro. En su cuarta presidencia (1985-1989), fue el encargado de realizar las reformas neoliberales impuestas por el Consenso de Washington y el FMI, con la excusa de acabar con la hiperinflación. Se financió entonces el gasto social con el aumento de la deuda externa y fueron privatizados los ferrocarriles, el sistema de teléfonos, las líneas aéreas nacionales, y las minas de bauxita en Oruro y Potosí. Todas estas empresas estatales fueron compradas por compañías multinacionales.



Un hecho fundamental que no debe pasar desapercibido es la transferencia de recursos estatales que Paz Estensoro realiza en la década del sesenta desde la región del Altiplano, gracias a la explotación de la minería, del gas y del petróleo, a la región de la Media Luna Oriental, favoreciendo el desarrollo de una oligarquía agrícola-ganadera en esa región, sobre todo en el departamento de Santa Cruz.



Las principales empresas que engrosan el PBI son las de hidrocarburos, de minerales, las forestales, la agroindustria (su cultivo principal es la soja transgénica) y las de la construcción. Santa Cruz concentra casi el 80% de la producción agrícola nacional y además aporta al PIB más del 35 por ciento según datos de los últimos años. Posee también el aeropuerto más importante del país y un alto desarrollo hotelero y gastronómico, lo cual la convierte en una ciudad ideal para ferias, eventos internacionales e inversiones.



Por su parte Tarija tiene la mayor riqueza gasífera y aspira a liderar la industrialización del gas. Por ser poco poblado, tiene el PBI por habitante más alto de Bolivia, US$ 1.700 al año, el doble que la media nacional.



Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, el gobierno boliviano aceptó la solicitud de la CIA de dar cobijo a miembros de la Ustacha, organización fascista croata condenada por cometer delitos de lesa humanidad durante la Segunda Guerra Mundial. Sus miembros son considerados fanáticos racistas, que desprecian a todos los que no son de "Raza Blanca".

Esta gente se instala en Santa Cruz región que por ese entonces era una ciudad pequeña, casi al borde de la civilización. En el año 1971 la Ustacha llega al poder mediante un coronel cruceño, de ascendencia alemana, llamado Hugo Banzer Suárez. Es por eso que durante casi dos décadas los capitales y las inversiones llovieron sobre Santa Cruz.

El grupo croata es uno de los más activos en el proceso de desintegración de Bolivia. Impulsó la creación de varios grupos secesionistas, de los cuales el más activo es "La Nación Camba", y retomó el símbolo de la Media Luna en alusión a la Media Luna Croata, que en el año 1482 se constituyó en el último bastión de Europa contra la expansión del Imperio Otomano.

Esta vez la Media Luna defenderá a la "civilización occidental" contra los enemigos de la globalización y el progreso: los collas y los aymara. En consecuencia se trazó una frontera racial entre dos regiones totalmente diferenciadas en cuanto a sus paisajes, climas, culturas y economías, que viven en permanente tensión entre si. Estas tensiones van a ser desbordadas por tres acontecimientos conocidos como “La Guerra del Agua”, “La Guerra del Gas” y el reclamo de autonomía de la media luna oriental boliviana.