domingo, 20 de junio de 2010

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte IV

Cuarta Parte: ¡El Malón de los Desposeídos!

En el año 1997 el dictador Hugo Banzer, inicia su segunda presidencia, esta vez elegido democráticamente.

En el año 2001 privatiza el agua municipal en el departamento de Cochabamba. La empresa transnacional impuso un gran aumento de la tarifa para financiar, según se informó, el proyecto de la represa de Misicuni. En un país donde el salario mínimo era de US$70 por mes, el impuesto del agua pasó a costar US$20 mensuales.

Esta medida provocó la reacción de las mayorías indígenas aymaras que una vez más se ponían a la vanguardia de la rebelión bajando en marchas masivas desde la zona del Altiplano hacia La Paz. No se veía la participación de las mayorías indígenas desde las revueltas de las épocas coloniales. Un cambio importante se estaba gestando desde las bases.

En ese entonces la mayoría aymara que residía en el Alto era pobre (ocho de cada diez ciudadanos), y los trabajadores no ganaban más de U$S1 por día, viviendo el 63 por ciento de su población del comercio informal.

El 8 de abril de 2000 el presidente Banzer declaró el Estado de Sitio por un período de noventa días. Sin embargo al día siguiente militantes de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), siguiendo las instrucciones de su secretario ejecutivo, el aymara Felipe Quispe Huanca, desafiaron las medidas de excepción y se lanzaron al asalto de cuarteles, causando la muerte a tres militares. Los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad produjeron seis muertos adicionales. Banzer, para mitigar la enorme tensión, decidió paralizar el proyecto de privatización.

Hubo una segunda ola contestataria, que dejó una decena de víctimas mortales, que combatió contra la destrucción de las plantaciones de coca en el departamento de Cochabamba. Los campesinos afectados se quejaban de que el Gobierno no ofrecía proyectos coherentes de cultivos alternativos, fundamentalmente banana y piña, mientras que las organizaciones agrarias temían la desarticulación de toda la economía de la provincia de Chapare.

Para finales de 2000 quedaban menos de 2.000 de las 37.000 hectáreas de plantaciones cocaleras. La protesta logró que el gobierno frenara la erradicación total del cultivo de coca, en la que tomaba parte personal militar de Estados Unidos. Este compromiso recibió grandes alabanzas del Gobierno estadounidense.

En octubre del 2003 se produce “La Guerra del Gas” como consecuencia del anuncio de la exportación de gas natural de Bolivia a EEUU y México a bajo precios, mientras que en Bolivia un gran porcentaje de familias aun cocinaban a leña.

Pero además existía una demanda más profunda del pueblo indígena, que era la formación de una Asamblea Constituyente, que se encargue de crear un nuevo pacto social con el fin de alcanzar un nuevo Estado de consenso. Esta vez las protestas reclamaban cambios fundacionales y estaban bien organizadas por los representantes del campesinado y de la minería de las diferentes regiones del país, destacándose los dirigentes indígenas Evo Morales, (dirigente sindical cocalero del trópico de Cochabamba) y Felipe Quispe (dirigente campesino del norte paceño).
Ante el avance de la gran maza de ciudadanos indígenas que nuevamente bajaban desde el Altiplano con dirección a La Paz, el gobierno recibe a los manifestantes con una represión brutal que deja 65 muertos.

Mientras las marchas se extienden en todo el territorio nacional el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada decide huir a EEUU dónde dicta conferencias en prestigiosas universidades estadounidenses sobre Bolivia y América Latina.

Hoy el país gendarme del planeta no responde al pedido de extradición reclamado por el gobierno boliviano para juzgarlo por sus crímenes contra la población

No hay comentarios:

Publicar un comentario