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domingo, 20 de junio de 2010

Después de 514 años de opresión ¡EVO! - Parte V

Quinta Parte: Después de 514 años de opresión ¡EVO!

El 4 de diciembre de 2005, por segunda vez en su historia, Bolivia consagra a un presidente con sangre indígena. Evo Morales Ayma, gana las elecciones nacionales en primera vuelta con un histórico 54%.

Mientras el Congreso se llena de diputados indígenas, Evo Morales da un vuelco radical en la historia de Bolivia retomando los proyectos cercenados de Franz Tamayo y de David Toro. Proclama a Bolivia como una República Socialista y toma decisiones revolucionarias como la nacionalización de todos los recursos naturales, la reforma de la Constitución, la declaración de Bolivia como un Estado Plurinacional, devolviendo la identidad cultural y la noción de pertenencia a su pueblo.

La situación económica de Bolivia crece a grandes pasos, con un avance inédito en la distribución de la riqueza. Tanto la obra pública como el gasto público también están fuertemente dirigidos al mejoramiento de la clase baja indígena con la construcción de miles de viviendas y un plan de alfabetización que ha declarado a uno de los países más olvidados del mundo, libre de analfabetismo, en tan solo tres años.

Sin embargo la medida mas profunda en cuanto a transformación estructural de la economía boliviana, es el Plan Nacional de Desarrollo, que incluye el componente de Transformación Estructural Agraria (TEA) como la acción orientada a superar, de manera permanente y sostenible, los problemas de pobreza de las poblaciones originarias. El plan considera que al transformar la estructura de la tenencia de la tierra se podrá lograr la expansión y desarrollo agrario, favorecer el desarrollo de innovaciones tecnológicas y del conocimiento, aumentar las coberturas de riego, ampliar el acceso al financiamiento, dinamizar los mercados de productos agropecuarios e inserción en nuevos mercados y cambiar la matriz energética de la producción agroindustrial.

Dentro de este nuevo impulso, se hacen reformas a la Ley agraria 1.715 (por Ley 3545 del 28 de noviembre de 2006) para la reconducción comunitaria. Una de las medidas realizadas en primera instancia dentro de estos planes, ha sido la entrega de títulos de tierras fiscales por más de 2 millones de hectáreas a las comunidades indígenas y campesinas. Asimismo se han expropiado tierras improductivas que eran usadas para las especulaciones mercantiles.

Junto con la redistribución de tierras, se ha puesto un techo sobre su tenencia, que no va más allá de 50.000 hectáreas en una primera etapa, para limitarla a un máximo de 10.000 hectáreas en el futuro.

Para el gobierno de Evo Morales, la revolución agraria promueve una agricultura orgánica y una Bolivia ecológica, en convivencia y armonía con el medio ambiente. Junto con ello, pretende garantizar el abastecimiento de los alimentos a partir de una producción nacional.

Pero a pesar de los avances, la oligarquía en Bolivia, con su red político-económica y sus monopolios mediáticos, es un elemento de obstáculo y de dificultad. El 9 de septiembre de 2008, en la ciudad de Santa cruz, estudiantes universitarios y miembros de la Unión Juvenil Cruceñista tomaron y saquearon oficinas gubernamentales y dos medios de comunicación. También fueron atacadas tres ONG que promueven los derechos de las comunidades indígenas y campesinas, y se bloquearon rutas y aeropuertos.

Se calcula que al menos 30 personas –en su mayoría indígenas y campesinos, además de tres estudiantes– fueron víctimas de homicidio cuando un grupo sufrió una emboscada en el departamento de Pando. Además existe un número indeterminado de desaparecidos. Según testigos presenciales, los atacantes llegaron en vehículos oficiales pertenecientes a autoridades de la oposición.

La Oficina del Defensor del Pueblo, que llevó a cabo una investigación inicial sobre los hechos, afirmó que las muertes eran consecuencia de una masacre planificada.

Leopoldo Fernandez, prefecto de Pando, fue responsabilizado como el autor ideológico de la matanza de Pando y hoy se encuentra preso esperando sentencia firme.

Por otro lado se ha desbaratado a un grupo armado ligado con mercenarios bolivianos-croatas financiados entre otros por grupos carapintadas argentinos, que planeaban atentar contra el Presidente.

El gobierno boliviano ha hecho reiterados llamamientos al diálogo. Sin embargo ha tenido que intervenir la UNASUR para que las negociaciones formales entre la oposición partidaria de las autonomías de la Media Luna y el gobierno central hayan derivado en un acuerdo sobre el texto de la nueva Constitución Boliviana.

Las oligarquías de la Media Luna, mientras absorbieron los ingresos generales del país gracias al control del Estado Unitario, jamás reclamaron la instauración de un Estado Federal o la profundización de las autonomías departamentales. Fue cuando perdieron el control del poder central que comenzaron con sus reclamos.

Hoy, mientras la oligarquía golpista se encuentra en franco retroceso, el pueblo Boliviano tiene una nueva Constitución, escrita no solo en castellano, sino también en quechua, aymara y guaraní. Es conmovedor descubrir como un pueblo organizado bajo valores sociales y culturales solidarios, con el objetivo de lograr el bien común, tuvo que adaptar la espiritualidad de su cosmogonía ancestral, a las normas de una cultura salvaje para retomar hoy, luego de mas de 500 años de interrupción, su camino natural evolutivo.

“A pesar de las dificultades y ciertas diferencias que puedan existir, tenemos que estar bien, fuertes, cohesionados, solidarios entre nosotros. Necesitamos la paz, vivir bien, tranquilos y en armonía. Tenemos que trascender a otros lugares, ya no nos mataron, nuestra raíz sigue viva y creciendo…. Espíritu, identidad, familia, suelo, territorio, soberanía, son las bases de nuestras proyecciones. Si esto lo logramos como pueblos, como comunidades, como organizaciones sociales y familia, estaremos asegurando importantes logros, un ejemplo para el mundo, con beneficios para todos” (Bertha Blanco, de la Bartolina Sisa y Pachamama)
FIN

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte IV

Cuarta Parte: ¡El Malón de los Desposeídos!

En el año 1997 el dictador Hugo Banzer, inicia su segunda presidencia, esta vez elegido democráticamente.

En el año 2001 privatiza el agua municipal en el departamento de Cochabamba. La empresa transnacional impuso un gran aumento de la tarifa para financiar, según se informó, el proyecto de la represa de Misicuni. En un país donde el salario mínimo era de US$70 por mes, el impuesto del agua pasó a costar US$20 mensuales.

Esta medida provocó la reacción de las mayorías indígenas aymaras que una vez más se ponían a la vanguardia de la rebelión bajando en marchas masivas desde la zona del Altiplano hacia La Paz. No se veía la participación de las mayorías indígenas desde las revueltas de las épocas coloniales. Un cambio importante se estaba gestando desde las bases.

En ese entonces la mayoría aymara que residía en el Alto era pobre (ocho de cada diez ciudadanos), y los trabajadores no ganaban más de U$S1 por día, viviendo el 63 por ciento de su población del comercio informal.

El 8 de abril de 2000 el presidente Banzer declaró el Estado de Sitio por un período de noventa días. Sin embargo al día siguiente militantes de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), siguiendo las instrucciones de su secretario ejecutivo, el aymara Felipe Quispe Huanca, desafiaron las medidas de excepción y se lanzaron al asalto de cuarteles, causando la muerte a tres militares. Los choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad produjeron seis muertos adicionales. Banzer, para mitigar la enorme tensión, decidió paralizar el proyecto de privatización.

Hubo una segunda ola contestataria, que dejó una decena de víctimas mortales, que combatió contra la destrucción de las plantaciones de coca en el departamento de Cochabamba. Los campesinos afectados se quejaban de que el Gobierno no ofrecía proyectos coherentes de cultivos alternativos, fundamentalmente banana y piña, mientras que las organizaciones agrarias temían la desarticulación de toda la economía de la provincia de Chapare.

Para finales de 2000 quedaban menos de 2.000 de las 37.000 hectáreas de plantaciones cocaleras. La protesta logró que el gobierno frenara la erradicación total del cultivo de coca, en la que tomaba parte personal militar de Estados Unidos. Este compromiso recibió grandes alabanzas del Gobierno estadounidense.

En octubre del 2003 se produce “La Guerra del Gas” como consecuencia del anuncio de la exportación de gas natural de Bolivia a EEUU y México a bajo precios, mientras que en Bolivia un gran porcentaje de familias aun cocinaban a leña.

Pero además existía una demanda más profunda del pueblo indígena, que era la formación de una Asamblea Constituyente, que se encargue de crear un nuevo pacto social con el fin de alcanzar un nuevo Estado de consenso. Esta vez las protestas reclamaban cambios fundacionales y estaban bien organizadas por los representantes del campesinado y de la minería de las diferentes regiones del país, destacándose los dirigentes indígenas Evo Morales, (dirigente sindical cocalero del trópico de Cochabamba) y Felipe Quispe (dirigente campesino del norte paceño).
Ante el avance de la gran maza de ciudadanos indígenas que nuevamente bajaban desde el Altiplano con dirección a La Paz, el gobierno recibe a los manifestantes con una represión brutal que deja 65 muertos.

Mientras las marchas se extienden en todo el territorio nacional el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada decide huir a EEUU dónde dicta conferencias en prestigiosas universidades estadounidenses sobre Bolivia y América Latina.

Hoy el país gendarme del planeta no responde al pedido de extradición reclamado por el gobierno boliviano para juzgarlo por sus crímenes contra la población

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte III

Tercera Parte: Entre dictaduras fascistas y neoliberalismo blanco


Con el general Barrientos todos los avances producidos en las presidencias de Paz Estensoro fueron desconocidos, condenando a Bolivia, desde entonces y hasta la aparición de su actual Presidente Evo Morales Ayma, a la pobreza sistemática y al racismo más salvaje.



A pesar de la sucesión de gobiernos militares fascistas y democráticos liberales de derechas, quien hundiría a Bolivia definitivamente en el abismo, sería el mismo Paz Estensoro. En su cuarta presidencia (1985-1989), fue el encargado de realizar las reformas neoliberales impuestas por el Consenso de Washington y el FMI, con la excusa de acabar con la hiperinflación. Se financió entonces el gasto social con el aumento de la deuda externa y fueron privatizados los ferrocarriles, el sistema de teléfonos, las líneas aéreas nacionales, y las minas de bauxita en Oruro y Potosí. Todas estas empresas estatales fueron compradas por compañías multinacionales.



Un hecho fundamental que no debe pasar desapercibido es la transferencia de recursos estatales que Paz Estensoro realiza en la década del sesenta desde la región del Altiplano, gracias a la explotación de la minería, del gas y del petróleo, a la región de la Media Luna Oriental, favoreciendo el desarrollo de una oligarquía agrícola-ganadera en esa región, sobre todo en el departamento de Santa Cruz.



Las principales empresas que engrosan el PBI son las de hidrocarburos, de minerales, las forestales, la agroindustria (su cultivo principal es la soja transgénica) y las de la construcción. Santa Cruz concentra casi el 80% de la producción agrícola nacional y además aporta al PIB más del 35 por ciento según datos de los últimos años. Posee también el aeropuerto más importante del país y un alto desarrollo hotelero y gastronómico, lo cual la convierte en una ciudad ideal para ferias, eventos internacionales e inversiones.



Por su parte Tarija tiene la mayor riqueza gasífera y aspira a liderar la industrialización del gas. Por ser poco poblado, tiene el PBI por habitante más alto de Bolivia, US$ 1.700 al año, el doble que la media nacional.



Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial, el gobierno boliviano aceptó la solicitud de la CIA de dar cobijo a miembros de la Ustacha, organización fascista croata condenada por cometer delitos de lesa humanidad durante la Segunda Guerra Mundial. Sus miembros son considerados fanáticos racistas, que desprecian a todos los que no son de "Raza Blanca".

Esta gente se instala en Santa Cruz región que por ese entonces era una ciudad pequeña, casi al borde de la civilización. En el año 1971 la Ustacha llega al poder mediante un coronel cruceño, de ascendencia alemana, llamado Hugo Banzer Suárez. Es por eso que durante casi dos décadas los capitales y las inversiones llovieron sobre Santa Cruz.

El grupo croata es uno de los más activos en el proceso de desintegración de Bolivia. Impulsó la creación de varios grupos secesionistas, de los cuales el más activo es "La Nación Camba", y retomó el símbolo de la Media Luna en alusión a la Media Luna Croata, que en el año 1482 se constituyó en el último bastión de Europa contra la expansión del Imperio Otomano.

Esta vez la Media Luna defenderá a la "civilización occidental" contra los enemigos de la globalización y el progreso: los collas y los aymara. En consecuencia se trazó una frontera racial entre dos regiones totalmente diferenciadas en cuanto a sus paisajes, climas, culturas y economías, que viven en permanente tensión entre si. Estas tensiones van a ser desbordadas por tres acontecimientos conocidos como “La Guerra del Agua”, “La Guerra del Gas” y el reclamo de autonomía de la media luna oriental boliviana.

sábado, 19 de junio de 2010

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte II

Segunda Parte: El Estado Boliviano, entre el socialismo y el liberalismo

Hacia el año 1899 Bolivia se encontraba en una disputa de poderes por gobernar al país, entre las fuerzas liberales y las conservadoras. Esta disputa entre dos oligarquías que tenían dos formas de pensar el ordenamiento jurídico del país diferente, aunque siempre en beneficio de las clases dominantes, fue ganada por los liberales mediante la Guerra Civil de 1898; fue entonces cuando se trasladó la sede de la Presidencia de la República desde Sucre a La Paz. Durante esta época se inició la era del estaño, el cual sustituyó a la plata como principal fuente de divisas, produciendo un dramático cambio en la economía boliviana.


El Estado Nación boliviano sería entonces una República Unitaria centralista, organizada por una oligarquía liberal, dueña de la tierra y de los recursos naturales, cuya producción primaria es exportada prácticamente en su totalidad o concesionada a empresas transnacionales, en perjuicio de una maza indígena empobrecida y embrutecida que no gozaba ni siquiera del mas mínimo derecho. El indígena es considerado ciudadano de segunda categoría y por lo tanto explotado por las elites blancas.

Por ese entonces se descubre la goma elástica en los departamentos de Beni y Pando (Región de la Media Luna Oriental) y rápidamente Brasil despoja a Bolivia de una gran parte de estos territorios en la llamada Guerra del Acre en el año 1902. Esta situación calamitosa, es profundizada en 1932 por la llamada guerra del Chaco iniciada contra el Paraguay. Esta guerra es el ejemplo más claro de la disputa del colonialismo por hacerse con las riquezas naturales de nuestro continente ya que, bajo la máscara de un conflicto limítrofe, se escondían los intereses de las compañías petroleras Standard Oil (de EEUU), instalada en Bolivia y Duch Shell (Inglesa), instalada en Paraguay, por la exploración petrolífera de la región del Chaco. Una guerra que costó miles de vidas con el único propósito de explorar una zona de dudosa riqueza, que finalmente no la tenía, demuestra la poca importancia que los países centrales dan a la vida de los habitantes de los países periféricos. Bolivia perdió una nueva guerra y con ella una gran parte del Chaco Boliviano. Un pueblo oprimido internamente por la clase dominante y que, como si fuera poco, es derrotado en sucesivas guerras externas condena a su pueblo, no solo a la pobreza, sino a una autoestima prácticamente nula.

Hacia 1940 más de dos tercios de los bolivianos vivían al margen de la economía de mercado y del sistema socio-político estatal, y todavía en 1950 el número de artesanos igualaba en la economía nacional a los fabriles, constituyendo junto al Paraguay los países mas atrasados del continente, pero al mismo tiempo, paradójicamente, uno de los más ricos en cuanto a recursos naturales, con lo cual el problema de Bolivia es la pésima distribución de la riqueza.

Después de la derrota con el Paraguay, ante el descontento de la población, surge como protesta un movimiento nacionalista que da origen al Partido Socialista Boliviano. Este nuevo partido se atreve a poner sobre el escenario los reclamos del obrero explotado. Así, de esta manera, surgen los primeros intentos de sindicalización. En ese contexto se presenta Franz Tamayo como candidato a presidente. Toda la campaña electoral de sus adversarios se centró en desprestigiarlo por su origen aymara, llegando a ser el slogan de campaña “Haga Patria mate un indio”. A pesar de estos tintes racistas Franz Tamayo logró una victoria abrumadora obteniendo casi el 60 por ciento de los votos pero el ejército nunca lo dejó asumir la presidencia de la República.


Luego de tensiones internas y sucesivos cambios de gobierno, se produce en 1936 un nuevo movimiento revolucionario encabezado por el coronel David Toro. Bolivia se convirtió entonces en la segunda Nación, después de Chile, en implantar un Estado Socialista en América. El Estado Socialista Boliviano fue el primero del continente en estatizar a varias empresas que explotaban los recursos naturales del país. Además implantó la sindicalización obligatoria de todos los ciudadanos, concediéndoles a los obreros derechos tan básicos como la jornada laboral de ocho horas, el dictado de una Constitución social y la creación de un ministerio de Trabajo y previsión social. Sin embargo, como era de esperarse, ese verano nacionalista y distribuidor de riquezas duró apenas un año, siendo derrocado por un régimen fascista, alineado con la Italia de Mussolini y la Alemania de Hitler, que retrotrajo la situación político-social de Bolivia a 1936.


En 1952 surge una nueva revolución, aunque esta vez de carácter militar-nacionalista comandada por el general Paz Estensoro quién ordenará cuatro medidas fundamentales para la organización económica, cívica y social del país:
1) La Nacionalización de las minas de estaño
2) La Reforma Agraria
3) El Sufragio Universal
4) La Reforma Educativa

Además se asistió técnicamente a diversos organismos internacionales para grandes proyectos de ingeniería global, como el Proyecto Corani, la creación del Comité Nacional de Rehabilitación Industrial, el impulso decidido de YPFB, la demanda ante el mundo de la cuestión marítima de Bolivia, la estabilidad monetaria, construcción de carreteras y un gradual impulso al desarrollo económico y social.

Cerró el Colegio Militar, instauró milicias armadas mineras y campesinas y el veto obrero en las minas. En su gobierno se creó la Central Obrera Boliviana. Paz Estensoro terció nuevamente en las elecciones de 1960 y volvió a ser elegido presidente. En su segundo mandato institucionalizó las medidas revolucionarias, aprobó la Constitución de 1961 que consagró las transformaciones de 1952, mantuvo un crecimiento del PIB próximo al 6 por ciento y dedicó sus esfuerzos a desarrollar los recursos económicos del país.

Sin embargo, cuando estaba a punto de iniciar su tercer mandato, luego de haber sido reelegido en las elecciones de 1964, es derrocado por el gobierno militar del general que pasará tristemente a la historia por haber sido el asesino de Ernesto Che Guevara: René Barrientos Ortuño.
Para ese entonces Bolivia, a pesar del sufrimiento y del desprecio casi continuo vivido por la mayoría indígena, ya había conocido dos procesos revolucionarios que habían mejorado notablemente su situación político-social-cultural y la situación económica general del país. Se había contribuido a una valoración nacional de los recursos naturales y a una apreciación importante de la condición de su raza. Sin embargo los campesinos analfabetos no pudieron reconocer en el Che Guevara, a un líder que venía del extranjero para mejorar la posición de los desclazados bolivianos. Esa desconfianza natural que el boliviano tiene por el extranjero es un síntoma generado por las derrotas sufridas ante las fuerzas externas, y como consecuencia de la gran pérdida de su territorio.

Despues de 514 años de opresión, EVO! (breve? historia de Bolivia) - Parte I

Por Mariano Cittadino

Primera parte: orígenes históricos

Para poder comprender los cambios socio-culturales de Bolivia es imprescindible conocer el contexto ambiental y geográfico que la constituye.
Bolivia es un país dividido casi por dos mitades exactas. Una mitad Occidental -formada por el altiplano, región de suelo árido y clima frío y seco- integrado por los departamentos de Cochabamba, Oruro, Potosí, Chuquisaca, y La Paz. Y por el otro lado una mitad oriental o de “tierras bajas” -región con clima subtropical y una exuberante vegetación- formada por los departamentos de Santa Cruz de la Sierra, Tarija, Pando y Beni. Esta región es también conocida con el nombre de “La Media Luna”.

Las primeras culturas que se establecieron en la región Occidental, conocidas como las culturas del Tiwanaku, fueron las Wankarani, Chapín, Aymara y Quechuas. Cada una con lenguas y características diferentes, desarrollaron la cultura ganadera camélida. Hacia el año 1.438 los pueblos originarios bolivianos de la parte occidental sufren la conquista en manos de los Incas quienes fundan en este territorio la provincia incaica de Collasuyo y dejan grandes obras arquitectónicas a la humanidad. Los Incas desarrollan la zona del altiplano convirtiéndola en una región próspera y rica.

Mientras tanto las tierras bajas orientales, son habitadas por culturas menores y sufren la continua invasión de los pueblos guaraníes que, con sus incursiones vandálicas, condenan a esta región a la pobreza.

La conquista española se centró en la región Occidental, rica tanto en minería como en ganadería, mientras que la zona oriental fue en sus inicios una zona agrícola ganadera aislada del resto país. Así se constituye el Imperio Americano Castellano de Charcas, habitado por una minoría compuesta por blancos españoles, dominantes de una masa de indígenas americanos. Los pueblos originarios fueron oprimidos, esclavizados y considerados de un rango inferior al del conquistador blanco.

Una vez instaurada la conquista, se establecieron formas de organización que permitían a los conquistadores el control de tierra, trabajo y tributos. Y como conocían de la importancia de la producción minera, se estableció el monopolio con la finalidad de evaluar la producción real y evitar la evasión de impuestos, estableciéndose como sistema de impuesto: la encomienda, y el sistema de explotación de la mita.Estos cambios fundacionales, socio-culturales, convirtieron a los pueblos Quechuas y Aymaras, en culturas dóciles y serviles. Sin embargo veremos como a través de la historia han marcado un límite imaginario a la humillación levantándose en varias oportunidades contra el opresor blanco. La primera rebelión se produjo en 1779. La comunidad aimara del Collasuyo, liderada por Tomás Katari, se levanta contra los abusos de la mita. Tomás Katari fue apresado y durante su transporte para ser juzgado por las autoridades, fue asesinado por los soldados arrojándolo a un barranco. Su hermano Dámaso Katari continuó liderando la rebelión, pero traicionado por un sacerdote, fue entregado a las autoridades y ejecutado.

Los aymaras se rebelaron por lo menos una veintena de veces entre los siglos XVI y XIX. De estas rebeliones, se destacan los levantamientos que se produjeron en 1780 y 1781, liderados por Andrés Túpac Amaru en el Cuzco y Julián Apaza en el Alto Perú. Julián Apaza formó un ejército de 40.000 hombres, se declaró Virrey y tras adoptar el nombre de Túpac Catari decretó el exterminio de la «raza blanca». Invadió Puno y puso sitio a la ciudad de Chuquiago (hoy La Paz) dos veces. Andrés Túpac Amaru, se unió a Túpac Katari en el segundo cerco a La Paz, pero maniobras políticas y militares, así como líderes originarios contrarios al levantamiento acabaron con el mismo. Los cabecillas fueron apresados y ejecutados. Katari fue descuartizado en vida mediante el procedimiento de ser amarrado de pies y manos a cuatro caballos tirando en sentido contrario. Junto a él fueron muertos casi todos sus familiares. Fue en esa oportunidad que pronunció su famosa frase: “Volveré y seré millones…”

Esta serie de derrotas volvieron desesperante la situación de los pueblos originarios, a tal punto que Las mujeres Kañaris del Imperio del Cusco, en rebeldía contra la opresión española, decidieron engendrar una estirpe de guerreros indígenas victoriosos para vengarse de los blancos y para eso supusieron que el mejor camino era mezclar su sangre con la de los españoles. Sin embargo, los mestizos nacidos de estas uniones, despreciaron la sangre materna y, lejos de asesinar a sus padres, eligieron seguir su cultura victoriosa y escapar así de la humillación del derrotado.
Es por eso que durante largas décadas los indígenas han sentido vergüenza de pertenecer a su propia raza, perdiéndose en muchos casos, sus costumbres, lenguas y religiones.

Cuando los criollos comienzan a luchar por la Independencia de España, su método elegido es la guerrilla rural aprendida de los pueblos originarios, destacándose la figura de una mujer guerrera: Juana Azurduy. Este escenario permitió que en 1825 se creara la República Independiente de Bolivia sobre la base de la antigua audiencia de Charcas.

Bolivia iniciaba su vida independiente con una región arrasada por la guerra de la independencia y por la depresión económica, situación que era acompañada por un sector minero descapitalizado y una economía basada en la subsistencia.
Durante los primeros años de este periodo, el nivel educativo de la sociedad era extraordinariamente bajo; el sector de la minería y de la industria nacional satisfacía únicamente las necesidades básicas de su población. Bolivia seguía siendo una sociedad predominantemente rural.

Hacia el año 1870, empezó a hacerse presente el capital extranjero en cantidades importantes, pudiéndose decir que la industria minera de la plata había alcanzado un nivel internacional de capitalización, desarrollo tecnológico y eficiencia, considerable. Esto que permitió mostrarlo como un sector pujante y vital, que había dado nueva vida, tanto a la economía interna como al comercio internacional.

Sin embargo en 1878 el gobierno boliviano introdujo un impuesto al salitre, situación que no fue del agrado de los concesionarios quienes se negaron a pagarlo por considerarlo "injusto" e "ilegal", argumento que tenía apoyo de los chilenos. Las tropas chilenas con la excusa de proteger a los residentes chilenos en la zona de Antofagasta, iniciaron una decidida invasión al territorio boliviano, dando origen a la Guerra del Pacífico. Luego de cinco años de guerra Bolivia y su aliado, Perú, fueron vencidos por Chile perdiendo, no solamente gran parte de su territorio, sino la salida al mar, provocando un daño irreparable a la economía boliviana por la carencia de un puerto propio.